En este camino, el movimiento JC2033 ha desempeñado un papel pionero, inspirando numerosas iniciativas y está colaborando hoy activamente con ellas. Desde sus inicios, JC2033 ha defendido una visión sencilla y firme: celebrar a escala mundial los 2000 años de la resurrección de Cristo, poniendo en el centro el anuncio del Evangelio y la unidad de los cristianos. Esta intuición, durante mucho tiempo profética, es ahora ampliamente compartida. Múltiples redes internacionales han hecho suya esta perspectiva, creando una convergencia sin precedentes en la historia reciente del cristianismo.
«El Evangelio para todos de aquí a 2033»: una movilización evangélica mundial
Un momento destacado de esta movilización fue la Asamblea Mundial de la Alianza Evangélica (AEM), celebrada en Seúl en octubre de 2025. Más de 1300 líderes de 146 países afirmaron con fuerza su compromiso en torno al lema: «El Evangelio para todos de aquí a 2033». Impulsado por figuras como Rick Warren y Botrus Mansour, el llamamiento fue claro: se invita a cada cristiano a convertirse en testigo activo de la resurrección. Para Rick Warren, si todos los creyentes comparten su fe, es posible cumplir la misión encomendada por Cristo. Botrus Mansour, secretario general de la AEM, insistió por su parte en la urgencia y la responsabilidad colectiva de anunciar ampliamente la buena nueva de aquí a 2033.
Sin embargo, este objetivo no puede quedarse en un simple eslogan. El propio Rick Warren advirtió contra una movilización superficial. Hace un llamamiento a una coordinación concreta de los esfuerzos misioneros y a una verdadera colaboración entre las Iglesias. La unidad aparece aquí como una condición esencial: no uniformidad, sino complementariedad en la diversidad de tradiciones, con el fin de llegar a todas las culturas y todas las sensibilidades.
La «Mesa Redonda 2033»
La «Mesa redonda 2033» reúne cada año desde 2022 en Nueva York a una treintena de responsables destacados de iglesias, redes misioneras y organizaciones cristianas mundiales. Iniciada, en particular, por Billy Wilson (presidente de la Fraternidad Pentecostal Mundial y del movimiento Empowered21), tiene como objetivo coordinar los esfuerzos misioneros de aquí a 2033. Estos líderes han expresado una fuerte unidad en la diversidad, adoptando el «Compromiso de Nueva York»: colaborar, orar e invertir más recursos para que cada persona tenga acceso al Evangelio.
Para JC2033, esta participación confirma su papel: no solo acompañar esta movilización, sino también aportar la dimensión de celebración mundial de la resurrección. Estos encuentros revelan una oportunidad histórica para un testimonio cristiano unido a escala mundial.
Una convergencia ecuménica hacia el «jubileo de los jubileos»
Esta convergencia no se limita únicamente al mundo evangélico y pentecostal. Por parte de los católicos y ortodoxos, también surgen señales claras. En octubre de 2025, en Estambul, el papa León XIV lanzó un llamamiento significativo para caminar juntos hacia Jerusalén en 2033 con el fin de celebrar los 2000 años de la redención. En un contexto ecuménico marcado por el aniversario del Concilio de Nicea, invitó a todas las Iglesias a emprender un «camino espiritual» común, orientado hacia una mayor unidad. Este llamamiento se une a la visión de JC2033. Como subraya Olivier Fleury, director de JC2033, se trata de una confirmación de que el movimiento se inscribe en una dinámica inspirada por el Espíritu. La perspectiva de una reunión en Jerusalén, precedida de un camino espiritual, da una dimensión concreta a esta esperanza de unidad.
Paralelamente, se están desarrollando numerosas iniciativas en diferentes ámbitos eclesiales. La red católica carismática «Charis» desempeña un papel de plataforma al reunir a diversos actores comprometidos con el año 2033. Figuras como Tom Forest ya habían intuido, desde el año 2000, la importancia de este jubileo. Hoy en día, movimientos como «Global 2033», el Movimiento de los Focolares o el «John17 Movement» contribuyen a esta dinámica haciendo hincapié en la misión, la oración y la unidad relacional.
Al igual que JC2033, el Curso Alpha, iniciado por Nicky Gumbel, también participa en este impulso movilizando ampliamente a las Iglesias en torno al anuncio del Evangelio.
Todos estos actores comparten una convicción común: la resurrección de Cristo es el corazón de la fe cristiana y el fundamento de la unidad.
La importancia del año 2025
En esta perspectiva, algunas etapas intermedias cobran especial importancia. El año 2025, que marca los 1700 años del Concilio de Nicea, ha sido identificado como una ocasión clave para avanzar hacia la unidad, en particular a través de la iniciativa «Pasqua Together 2025», en la que colabora JC2033. Impulsada en particular por la «Asamblea Interparlamentaria sobre la Ortodoxia», esta iniciativa hace un llamamiento a una celebración común de la Pascua por parte de todas las Iglesias, como signo visible de una fe compartida.
Durante el encuentro mundial de JC2033 en Ginebra en febrero de 2025, Jerry Pillay, secretario general del Consejo Ecuménico de Iglesias, subrayó que el camino hacia 2033 debía estar marcado imperativamente por un crecimiento real de la unidad cristiana: «no debemos dejar nunca de orar, caminar y trabajar juntos». Para él, la unidad no es un ideal abstracto, sino un testimonio esencial «para que el mundo crea». También insistió en que un mundo herido necesita ver a los cristianos unidos, comprometidos con la justicia, la reconciliación y la paz.
JC2033: un catalizador
Así, a través de estas múltiples iniciativas, se perfila un movimiento global sin precedentes. JC2033, lejos de actuar en solitario, se sitúa en el centro de una red de colaboraciones fraternas. Su papel de catalizador y de vínculo entre las diferentes tradiciones cristianas resulta hoy esencial.
A medida que se acerca el año 2033, sigue existiendo un gran desafío: transformar este impulso en acciones concretas, visibles y duraderas. Si los cristianos logran dar testimonio juntos de la resurrección, en unidad y amor, este aniversario podría convertirse en un momento histórico de renovación para la Iglesia y para el mundo.
El «Jubileo de los jubileos» no será solo una conmemoración, sino una invitación a vivir más profundamente el misterio central de la fe cristiana: Cristo ha resucitado, y llama a su Iglesia a ser testigo de ello, juntos.
Por Martin Hoegger


